¿Cuáles son las molestias habituales del embarazo?

• Tener náuseas en las 12 primeras semanas

Debido a la presencia de las hormonas propias del embarazo, aparecerán síntomas digestivos no muy agradables como las náuseas y los vómitos. La ingesta de líquido frío, helados, vegetales frescos, mejora el síntoma. También comer aceitunas.

Si persistieran más allá de las 16 semanas es conveniente descartar que exista algún problema digestivo asociado, aunque en algunas mujeres pueden suceder durante todo el embarazo.

 Tener estreñimiento y distensión después de comer

Por efecto de la progesterona, hormona que inhibe las contracciones del útero, también se inhibe el tránsito intestinal y pueden aparecer gases e hinchazón, así como estreñimiento.

Es conveniente ingerir alimentos ricos en fibra y cítricos, y beber más de dos litros de agua al día. Si con ésto no es suficiente en algunas ocasiones hay que utilizar algún tipo de laxante.

 Tener dolores tipo menstrual

Debido al crecimiento del útero, se perciben tirones en la parte baja del abdomen. Suelen desaparecer al cambiar de posición o recostarse durante unos minutos. Los movimientos bruscos y la tos pueden intensificarlos.

 Orinar frecuentemente

Debido a la compresión que ejerce el útero sobre la vejiga, su capacidad disminuye y en consecuencia se orina con mayor frecuencia o bien puede aparecer incontinencia.

Si al orinar hay molestias como ardor o dolor se debe descartar una infección urinaria, cuya frecuencia aumenta durante el embarazo.

 Tener calambres

La aparición de calambres en las piernas, especialmente por la noche, es otro síntoma normal del embarazo.

Intenta estirar la zona dolorida, si es el pie lleva los dedos hacia arriba.

Masajea con firmeza la zona dolorida.

Aumenta la ingesta de alimentos ricos en calcio (leche o queso) y magnesio (plátano). 
Si persisten los calambres se pueden usar complementos de magnesio o calcio.
Mejora la circulación de las pierans elevando los pies de la cama unos 20 ó 25 cm. 

 Tener desmayos

Durante el embarazo es frecuente la disminución de glucosa en sangre (hipoglucemia) , o la disminución de la tensión arterial.

Las glucemias pueden mejorarse comiendo adecuadamente (5 ó 6 comidas al día).

Debes evitar permanecer mucho tiempo de pie o cambiar de posición de forma brusca.

La falta de glóbulos rojos (anemia) puede ser causa de desmayos o aceleración del pulso o palpitaciones.

Los desmayos pueden ocasionar caídas, por eso es bueno prevenirlos.

 Tener insomnio

Evita las bebidas estimulantes (café, té o mate), es bueno reemplazarlas por leche tibia o tilo; combatir el estrés con ejercicios de relajación y adoptar una posición cómoda para dormir (de costado con una almohada entre las piernas).

 El tamaño de mi barriga es pequeño... ¿debo preocuparme?

NO, siempre que se confirme que el bebé está creciendo correctamente.

El tamaño del abdomen puede variar de mujer a mujer por la forma del cuerpo y la tensión de los músculos abdominales.

Además, en una misma mujer, la forma y tamaño del abdomen gestante puede variar de embarazo a embarazo.

 Cambios en la piel

El 90% de las mujeres embarazadas experimentan la aparición de manchas oscuras en la piel como consecuencia de una hormona que se encuentra incrementada por el embarazo. Esta hormona induce el aumento de la producción del pigmento en la piel (melanina), causando el oscurecimiento en las areolas, en la región genital y en la línea media del abdomen, manchas y cambios de pigmentación suelen aparecer durante el segundo o tercer trimestre del embarazo y desaparecen luego del parto.

también puede incrementarse el acné y las arañas vasculares, así como pequeñas verrugas que desaparecen después del parto.

Puede aparecer picor en el abdomen debido al estiramiento de la piel en esta zona cuando la misma está pobremente hidratada.

Basta con hidratar correctamente la piel para aliviarla.

Si el picor se acompaña de alguna erupción debe ser valorado por el ginecólogo. También puede aparecer picor a partir del quinto mes del embarazo en otras zonas, como la espalda, palmas de las manos y plantas de los pies con enrojecimiento asociado, en estos casos es conveniente realizar una valoración médica.

 Tener las piernas hinchadas

El peso del útero sobre las venas pélvicas produce retención de líquido.

Se debe evitar el permanecer de pie durante períodos prolongados o estar sentada con las piernas cruzadas.

Es conveniente elevar las piernas en el momento de dormir y utilizar medias de descanso en los casos más severos. 

 Tener taquicardias al caminar

El diafragma esta elevado por el útero grávido y disminuye la capacidad de respirar profundamente.

Si esto sucediera al más mínimo esfuerzo debes consultar con el médico.

 Tener calostro

Es una secreción que sale del pecho e indica actividad de la glándula.

Puede estar presente desde el embarazo temprano.

No se debe estimular el pezón durante el embarazo porque se favorecen las contracciones uterinas.

 Tener dolor de espalda

Para combatirlo puedes dormir en una cama dura, de costado, con una pierna estirada y la otra flexionada, con una almohada entre ambas.

Masajear la zona lumbar, tomar baños de inmersión con sales relajantes, nadar  y sobre todo no aumentar excesivamente de peso pueden ayudar a disminuirlo.

Para inclinarte, flexiona las rodillas y no cargues peso.

 Tener aumento de la secreción salival y sudar

El aumento de la salivación y el sudor son consecuencias de las hormonas circulantes durante el embarazo.

Mascar un chicle de menta o los enjuagues bucales pueden ayudar a disminuir la salivación.